Si coloco un letrero sobre la puerta de mi oficina, sería “La clave para la autoestima es actuar como el tipo de persona que respetas”. A menudo nos permitimos “salirse con la nuestra” de comportamientos de los que no estamos orgullosos. Comportamientos que si nuestros padres nos vieran hacer, por ejemplo, nos avergonzaríamos. Y aunque puede ser fácil o divertido tomar atajos, crea en nosotros un nivel de culpa y vergüenza que pasa factura. “Toleramos” un comportamiento indigno, cortés o valiente en nosotros mismos y, por lo tanto, lo permitimos cuando se trata de otras personas. ¿Cuántos padres maldicen y aún se enojan cuando sus hijos responden mal? ¿Esperamos ser tratados mejor de lo que tratamos a los demás? Hay una expresión: “¡Enseñamos a otros cómo tratarse a nosotros mismos”!

¿Qué significa “Respeto” para ti? ¿Quién es alguien que conoces, conoces, está en el cine o es una figura histórica que USTED respeta? ¿Por qué? Cuales son sus caracteristicas? ¿Qué haría él o ella en una situación aterradora? ¿Qué tal un argumentativo? ¿Esta persona jura? ¿Es un felpudo? ¿Es honesto?

En mi caso, al que más respetaba era a mi padre. Era un oficial del ejército, un veterano de tres guerras y, sin embargo, el hombre más bondadoso con integridad, honor y humildad. Trataba a todas las personas con cortesía. También fue amable con los cachorros y el otro padre con mi pequeño. Nunca lo escuché maldecir. Nunca mintió. Y aprovecharse de alguien le era absolutamente ajeno. Debido a su conducta y carácter, ahora tengo un hijo de 22 años sobrio y digno conocido por su amabilidad y cortesía y un veterano del combate. También es divertido y cariñoso con su madre. Todos los que conoce lo respetan, a pesar de que es muy joven.

En situaciones difíciles, me pregunto: “¿Qué haría papá?” Después de mis primeros años de “experimentación”, me convertí en una persona que se enorgullece de llamarme “dama”. No juro, miento, engaño, digo cosas horribles o lo llamo ira. Intento ser valiente y tratar a mis semejantes con honestidad. Valoro la palabra “integridad”. Curiosamente, la gente rara vez me insulta (en este mundo de lenguaje sin barreras), me trata con cortesía, me honra y piensa en mí con gran consideración.

¿Cómo quieres que te vean y te traten? Al actuar como el tipo de persona que respetas, tienes un profundo sentido de orgullo. No llevas culpa. Y no tolera a nadie que intente tratarlo de manera humillante. Por dentro sabes que eres una persona que no merece faltas de respeto. ¡Y no lo permitirás!

Así que tómate un momento e imagina. Imagina la mejor persona que puedas ser. Una persona a la que admiras. Una persona que se comporta con autocontrol, confianza en sí mismo, gracia, honor y orgullo. Este es su modelo a seguir, su mentor imaginario. ¡Vea cómo cambia su mundo y su autoestima!

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