El término ‘codependiente’ se acuñó originalmente para referirse a relaciones que implicaban dependencia química (es decir, el cónyuge de un alcohólico lidiando con la adicción de esa persona en la relación). Desde entonces, el término se ha ampliado para incluir cualquier relación en la que exista una diferencia de poder unilateral. Cuando tienes un cónyuge necesitado, puede ser una experiencia agotadora y agotadora que se siente más como un padre que como una pareja. En estas relaciones, suele haber una pareja muy fuerte, independiente y segura de sí misma. Esta persona sabe qué hacer, cómo hacerlo y adónde ir. Si bien todos estos atributos parecen representar una alta autoestima, la pareja codependiente sufre de baja autoestima.

Es esta persona la que representa la parte codependiente. En todo esfuerzo que se hace por ayudar al otro, existe un sentimiento de culpa, una necesidad de control y una falta de confianza en uno mismo y en los demás. Una de las razones por las que un socio fuerte elegiría a un socio débil es sentirse necesitado. Cuando solo sabes lo que es ser un cuidador, un cuidador o un modo de “supervivencia” cuando eres niño, cuando creces, tu idea de seguridad viene de poder cumplir ese papel en una relación. Lo que una persona codependiente aprende rápidamente es esto: tener un cónyuge necesitado puede ser francamente agotador.

Los cónyuges necesitados tienen sus propios problemas. Tienden a ser débiles, dependientes, tienen baja autoestima y constantemente definen sus vidas para su pareja codependiente. La pareja necesitada también es la que quiere estar siempre físicamente cerca en la relación (es decir, vayamos de compras juntos, veamos televisión juntos, vayamos a todas partes juntos, tengamos los mismos amigos, etc.) y no ve que su vida exista. sin la otra persona. Es un claro ejemplo de enredo donde la relación tiene cercanía estructural pero carece de intimidad.

Entonces, ¿qué haces cuando te das cuenta de que eres una persona que necesita ser necesitada, pero te has casado con alguien que te necesita tanto? Tienes que establecer límites saludables. Este es un gran cambio de paradigma en un matrimonio. Cuando dos personas están acostumbradas a operar bajo ciertos roles, lleva mucho tiempo salir de esos modos, pero se puede hacer. Para restablecer límites saludables, ambos socios deben estar dispuestos a cambiar el paradigma. Una vez que tenga eso, aquí hay 4 formas de restablecer límites saludables con un cónyuge necesitado:

1) Libere la necesidad de controlar a su cónyuge. Deje que su cónyuge tome sus propias decisiones y confíe en que pase lo que pase, la situación se solucionará. Esto no significa que renuncies a todo el control o hagas la vista gorda ante las discusiones y situaciones importantes. Simplemente significa que te liberas de la necesidad de ser el responsable, la última palabra o el responsable de tomar TODAS las decisiones.

2) Aceptar que eres suficiente tal como eres y hacer tu parte (pero no más). Si estás acostumbrado a hacer todas las tareas de la casa (y hacerlo en secreto porque crees que eres el único que lo hace bien), déjalo. Dele a su cónyuge espacio para hacer la cama, lavar los platos, cuidar a los niños, incluso si el resultado final no es tan perfecto como le gustaría. Haz lo suficiente y deja de tratar de compensar en exceso haciendo todo.

3) Di lo que sientes que sientes. Uno de los problemas clave para quienes experimentan codependencia es la incapacidad de comunicar sus emociones y sentimientos. Aquí es donde entra en juego la contratación de un terapeuta autorizado y altamente calificado. Un terapeuta puede ayudar a una pareja a aprender a comunicar abierta y honestamente sus sentimientos en un ambiente seguro y protegido. Para establecer un límite saludable con un cónyuge necesitado, debe aprender a comunicar sus necesidades y comunicar cuándo se satisfacen y cuándo no.

4) Sé bueno para estar solo. Solo no significa solo. Una de las cosas que más teme una pareja codependiente es que no la necesiten. Pero la razón por la que teme esto no es porque esa persona quiera que la necesiten las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Es porque esa persona teme que si no la necesita, la otra persona verá que no tiene valor estar en la relación y se alejará. Este es un miedo completamente infundado. En algún momento, tienes que aceptar que eres lo suficientemente bueno tal como eres. Llegar al punto en que puedes decir: “Si esa persona me deja, estaré bien. Si esa persona se va, todavía estoy completo. Nadie tiene la capacidad de romper mi corazón. Solo no significa que tengo estar solo mientras me guste la compañía que tengo” es clave para establecer límites saludables con una pareja necesitada. Si siempre tienes miedo de que algo te deje, no establecerás los límites que te permitirán decir sí o no. Dirás que sí por miedo en lugar de por amor y esa no es manera de vivir para nadie.

Al final del día, atraemos hacia nosotros quienes somos. En las relaciones, somos espejos el uno del otro. Muy pocas veces se tiene una pareja codependiente sin tener como pareja a una pareja necesitada. El regalo en cada relación es que te reencuentres con esa persona que tiene la mayor capacidad para ayudarte a sanar y aprender lo que naciste para sanar y saber. No lo veas como un obstáculo, prueba o tribulación. Vea esto como una oportunidad para aprender, crecer y establecer límites saludables.

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