El Trastorno de Ansiedad Social es una condición que padecen muchas personas, caracterizada por un miedo excesivo e irracional a las situaciones sociales. Quienes la padecen luchan por desarrollar la autoestima, les resulta difícil establecer y mantener relaciones y pueden encontrar limitadas sus opciones de carrera y recreación. Además, luchan persistentemente con un sentimiento interior vergonzoso de sentirse diferentes de los demás, de ser inadaptados.

Aquellos con el acrónimo algo irónico SAD sienten que los demás los están juzgando, a menudo hasta el punto en que no pueden funcionar. Se dedica tanto tiempo a mirar internamente “lo que está mal” en uno mismo que es fácil perder la noción de lo que sucede en el mundo externo.

Una persona que sufre de ansiedad social, por ejemplo, podría pasar junto a un conocido y pensar que ve una mirada divertida en el rostro de la persona. Pueden tener pensamientos negativos y destructivos como “Debo parecer estúpido con la ropa que llevo puesta” o “Él/Ella nunca querría pasar tiempo conmigo” o “Sé que no me gusta estar cerca”.

En lugar de volverse hacia adentro, puede ser beneficioso dar pasos y practicar el enfoque en el mundo externo. Ver pasar a ese mismo conocido puede ser una experiencia completamente diferente. Una persona con SAD puede entrenarse para cambiar gradualmente su enfoque hacia los demás. Por ejemplo, reformular la situación con pensamientos como “Parece molesto, tal vez debería preguntarle si está bien” o “Tal vez él/ella se siente nervioso a veces como yo” o “Tal vez él/ella está teniendo un mal día”. , me pregunto qué está pasando con ellos”.

Simplemente elegir salir de ti mismo puede ser una distracción bienvenida de los sentimientos de incomodidad interna. Practicar esta tarea puede aliviar un poco la ansiedad, ayudar a las personas con TAE a obtener una visión razonable del mundo y facilitar el proceso de desarrollo de la autoestima.

Un psicoterapeuta calificado puede trabajar con personas que sufren de ansiedad social para desarrollar esta habilidad. El curso sugerido para SAD es de 12 semanas de terapia cognitiva conductual, que puede incluir psicoeducación, cambios en el estilo de vida, identificación de pensamientos negativos y desarrollo de pensamientos útiles. Desarrollar una voz interior amable y compasiva es fundamental para este trabajo. Establecer un equilibrio saludable entre el enfoque interno y la atención al mundo externo junto con este trabajo puede proporcionar una habilidad adicional para lidiar con el trastorno.

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