Los estudios revelan que 2 de cada 3 personas sufren de baja autoestima. Si estás almorzando con 2 de tus amigos, solo uno de ustedes tiene una autoestima saludable. ¿Quién es este?

La respuesta puede resultar ser una cuestión de percepción. Nuestras verdaderas creencias y sentimientos internos de autoestima pueden ser muy diferentes de los que revelamos abiertamente a los demás. Muchos de nosotros somos expertos en dar una apariencia externa de confianza y autoaceptación, mientras nos sentimos inseguros o inadecuados por dentro.

aceptando lo inmutable

Todos tenemos algunos aspectos de nuestras características físicas o personalidad que no satisfacen nuestra aprobación. Jeanne Robertson, una de las comediantes más queridas y respetadas de Estados Unidos, nos dice: “Nunca aprenderemos a reírnos de nosotros mismos hasta que aprendamos a aceptar las cosas de nosotros mismos que son imposibles o poco prácticas de cambiar”.

Estos rasgos únicos a menudo tienen el potencial de ser divertidos si se ven con ojos humorísticos. Cuando identificamos y aceptamos nuestra singularidad, somos capaces de reírnos de nuestras idiosincrasias o defectos. Fácil de decir, pero no tan fácil de hacer.

¿Algo está carcomiendo silenciosamente tu autoestima?

David Granirer, psicoterapeuta/comic stand-up, sugiere un ejercicio de “contra-actitud” para encontrar el humor en su vida y utilizarlo para desarrollar la autoestima. Tomas algo de ti o de tu vida que te parezca negativo, habla de cuánto lo amas y por qué lo amas.

Por ejemplo, pasé por un período en el que perdí las llaves de mi auto. En lugar de menospreciar mi comportamiento, comenté: “No me importa buscar frenéticamente las llaves de mi auto. Me encanta el desafío de la búsqueda del tesoro y la emoción de correr contra el reloj para llegar a tiempo”.

Separar “lo que haces” de “quién eres” proporciona la distancia que necesitas para encontrar el humor en tu situación y Q-TIP (Deja de tomarlo como algo personal). Nuestro nivel de autoestima a menudo se asocia con lo que somos capaces de hacer, o por nuestros logros. Cuando no cumplimos con nuestras propias expectativas, el diálogo interno negativo que nos infligimos a nosotros mismos da como resultado una baja autoestima.

Después de mi lesión cerebral, la planificación y preparación de comidas fue difícil y agotadora. Los intentos fallidos fueron duros para mi autoestima. Durante años sentí que estaba fallando como esposa y madre en la cocina. Jugar sobre mi pérdida de habilidades culinarias me ayuda a aceptarme tal como soy.

“Yo solía ser un buen cocinero. ¡Ahora es bueno si cocino!”

La capacidad de reírnos de nosotros mismos nos da la oportunidad de abrazar nuestros defectos y promueve la autoaceptación. No incluye la humillación dañina, el ridículo o el sarcasmo negativo. Tampoco estamos anunciando que somos defectuosos, sino que estamos demostrando que somos humanos.

El humor es un mecanismo de afrontamiento positivo que no solo mejora nuestro estado de ánimo sino que también aumenta nuestra autoestima. Desafortunadamente, a menudo recurrimos a todo tipo de mecanismos de afrontamiento dañinos como beber, fumar, comer, trabajar demasiado, etc., para sentirnos bien. Si bien estos hábitos brindan impulsos temporales, dañan aún más nuestra autoestima.

“¡Puedo hacer cosas estúpidas, pero no soy estúpida!”

Recuerda, no es solo lo que haces lo que define quién eres. Además, es cómo manejas lo que haces lo que define quién eres realmente.

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